
La Copa Argentina es ese torneo donde el currículum no vale nada y el “acá somos todos iguales” se vuelve ley. El que viene golpeado puede pegar primero y el que se cree candidato termina preguntándose —como decía el Diego—: “La pelota no se mancha”, pero la vergüenza… esa sí queda.
Este miércoles, en el José Dellagiovanna, el Tomba y el Gallito se cruzan en un partido que huele a historia de esas que el fútbol argentino escribe con birome prestada y papel arrugado.
El presente de Godoy Cruz tiene gusto a vino picado. El descenso pegó como baldazo de agua fría y los empates de arranque no ayudaron a calmar a una tribuna que sabe de buenas y malas. El Feliciano Gambarte reluciente parece una promesa, pero el equipo todavía está en modo terapia.
Porque el hincha es así: te abraza y a los dos minutos te canta la tabla. Y en Mendoza hoy la frase que flota es la de Carlos Bianchi: “Esto es día a día”.
Traducción al criollo: menos verso, más puntos.
El Tomba llega con la obligación del que viene de Primera y no quiere quedarse atrapado en ese limbo que es “ni fu ni fa”. Copa Argentina como trampolín, parche emocional y, por qué no, excusa para volver a creer.
En la vereda de enfrente, Deportivo Morón todavía mastica la eliminación del Reducido como si fuera chicle viejo. Esa serie contra Deportivo Madryn dejó ruido, declaraciones y la típica sensación del ascenso: “Nos cagaron”.
Walter Otta sigue al mando y el equipo arranca el año empatando, que en el ascenso es como quedarse a mitad de camino: no te caés, pero tampoco avanzás.
Acá aparece esa máxima que repitió mil veces Carlos Bilardo: “El fútbol es ganar”.
No jugar lindo. No merecer. Ganar. Punto.
Morón llega con el hambre del que quiere tumbar a uno que hace poco jugaba en otra categoría. Y esa motivación, en este torneo, pesa más que cualquier presupuesto.
El ganador va contra Midland —sí, Midland— que ya dio el golpe eliminando a Argentinos. O sea: aviso parroquial para confiados.
La Copa Argentina es el lugar donde el relato se da vuelta, donde el chico te corre con el cuchillo entre los dientes y el grande empieza a mirar el reloj a los 20 del segundo tiempo.
Como diría Guillermo Francella en tono futbolero: “Hermosa mañana, ¿verdad?”… hasta que te clavan un gol y se te viene la noche.
El Tomba carga la mochila del descenso.
El Gallito trae la bronca del ascenso.
La Copa, como siempre, no respeta jerarquías.
Esto no es un partido: es una pulseada emocional.
Porque en el fútbol argentino siempre hay una verdad incómoda: el que tiene que ganar juega más nervioso que el que no tiene nada que perder.
Y ahí Morón se siente cómodo.
🕘 Hora: 21.15
📺 TV: TyC Sports
🏟️ Estadio: Estadio José Dellagiovanna
👨⚖️ Árbitro: Pablo Giménez
Formaciones: todavía guardadas bajo llave, ese clásico chamuyo de técnico que dice “lo confirmo mañana” y después repite el mismo once.

Este es de esos cruces donde el fútbol se vuelve barrio, orgullo y memoria.
Donde el descenso te persigue y el ascenso te empuja.
Donde la Copa Argentina aparece como ese amigo que te dice: “Dale, todavía podés”.
Godoy Cruz quiere reconstruirse.
Morón quiere dar el golpe.
Y la pelota —esa vieja mentirosa— decide.
Porque como gritó alguna vez Diego Maradona, con los ojos llenos de fútbol:
“Que la sigan chupando”… frase que en este torneo se traduce fácil: el que gana sigue, el que pierde explica.
Y en el fútbol argentino, explicar… siempre es más difícil que jugar.
DIUCKO DIGITAL RADIO EN VIVO
¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora